El correo que nunca llegó

Hace poco, el 21 de mayo para ser exactos, me sucedió algo curioso en la oficina donde laboraba. Resolví un problema que al final del día me hizo sentir satisfecho conmigo mismo y valioso para la empresa y mis compañeros. Lo curioso del caso es que a pesar de sentirme así no podía dejar de pensar que lo que había realizado lo logré en gran parte gracias a un aprendizaje que obtuve en la secundaria. Continúa leyendo El correo que nunca llegó