¿Cómo administramos nuestro tiempo? (pt. 1)

Yyyyyyyyy enviar

……..

¡Felicidades Carlos Abraham! has terminado tu examen vocacional, da clic en resultados para conocer las 3 principales carreras que se asemejan más a tu perfil.

Clic

………

A continuación se despliegan las carreras de acuerdo a tu perfil:

  1. Administración de tiempo libre
  2. Xxxxxxxxx
  3. Xxxxxxxxx

La realidad es que sí me mostró las otras dos carreras, pero quedé tan anonadado de la primera que ya ni me acuerdo de la segunda y tercera opción que el examen vocacional me recomendaba.

“Administración en tiempo libre”… ok, muy bien lo checamos, yo te aviso.

¿wtf? ¿existe esa licenciatura? O ¿es ingeniería? ¿de plano no soy bueno para otra cosa? ¿Pague este examen para esto?

No recuerdo si ese examen vocacional tuvo costo o no, lo que si es que costó mi motivación.

  • “Wei que chingón yo seré doctor” …. Juan Carlos, 21 años, futuro curador del cáncer.
  • “ a mi me salió que seré ingeniera espacial”… Ana Lucía, 20 años, futura salvadora de la humanidad.
  • “ yo administraré mi tiempo libre” Tatan, 20 años, futuro desempleado lingeniero administrador del tiempo libre.

No entendía que había contestado “mal” para merecer eso. Abrí google y el primer resultado que me mostró fue el siguiente:

IMG-7963

 

Así que me imaginé graduándome de dicha universidad así:

 

IMG-7965

En aquel entonces no aprecié la importancia de la administración del tiempo.

11 años después de aquel suceso lo entiendo. Lo entiendo ahora que pienso ¿ala madre hace 11 años ya? Que rápido pasa el tiempo.

“N o s   s o b r a   t o d o   m e n o s   t i e m p o”

No recuerdo quien fue el poeta, cantante, autor o si lo dijo Chabelo, de esa frase, pero está en lo correcto. Y si entonces el tiempo no nos sobra ¿Qué hacemos con él? ¿cómo lo administramos?

Me acuerdo cuando estaba en la primaria y mis papás me daban 5 pesos para gastar en la “tiendita” (léase “cooperativa” en las novelas). Centenialls que me leen, tal vez hoy 5 pesos no alcancen para mucho, pero en mis tiempos 5 pesos eran 5 PESOS. Tenía un mundo de posibilidades frente a mi para gastar ese dinero, pero mi decisión tomaba tiempo. Mi combo tenía que incluir: bebida, snack y un pequeño sobrante por si me pedía prestado la que me gustaba. Por lo tanto tenía 1 peso para bebida, 1 peso para snack y 3 pesos para la damisela.

GIF-2019-09-16-21-42-06

La realidad es que era algo mas como:

  • $2.00 pesos bebida,
  • $2.00 – $2.50 snack(s)
  • $0.50 – $1.00 de sobrante.

Si la damisela no lo requería, era una situación ganar-ganar ya que al final del del día tendría un sobrante para la paleta helada de la hora de la salida.

Otra de las vertientes de mi decisión era que buscaba no ser monótono y pedir lo mismo todos los días, por lo tanto trataba de variarle cada día o cada dos días, sobre todo al snack. Además, de vez en cuando prefería no comprar nada y tomar una barrita o unas galletas de casa para ahorrarme esos 5 pesos y así tener 10 pesos al siguiente día para ser un magnate en la tiendita o bien, poder usarlos en la compra-venta de tazos, trompos y demás vendimia que se daba ocasionalmente a la hora del recreo. También de vez en cuando me empoderaba y gastaba los 5 pesos sin miedo, sin dejar sobrantes, sin mirar atrás, porque total, si me iba a querer, que no fuera por mis 50 centavos (aaaaiiiii weeeeeei inche Arjona se queda corto)

¿imagínense que hoy administrara mi tiempo como ayer administraba mis 5 pesos para el recreo? Fue un pensamiento que vino a mi cabeza no hace mucho tiempo. Desde entonces, me puse el objetivo de administrar mejor mi tiempo.

Hace un par de semanas, subía esta foto a mis historias de Instagram (@tatanaguayo):

IMG-7752

Generó varias reacciones entre mis amigos. La mayoría de ellas positivas.

Hoy en día, mis días son muy similares a los de esa foto, con excepción de algunos fines de semana o los días que he estado fuera de la ciudad, y puedo confesarles que han sido de los meses que mejor me he sentido conmigo mismo y en gran medida, gracias a la administración del tiempo.

Pero entonces ¿cómo administro mi tiempo?

Cabe recalcar que a pesar de la gran recomendación, no estudie la carrera de administración del tiempo libre. A pesar de ello, como el examen lo sugería, al parecer era algo que traía en la sangre.  Después de mejorar en la práctica de ello, te comparto 10 principios que considero elementales para administrar nuestro tiempo:

1) DEFINE TUS OBJETIVOS Y PRIORIZA EN BASE A ELLOS

Séneca bien lo decía:

Si un marinero no sabe a donde va, ningún viento le es favorable

Para comenzar con un agenda, itinerario, plan de juego o como le quieras llamar primero lo primero: ¿qué es lo que quieres lograr?

Yo, ni nadie, debería decirte cuáles deben ser tus objetivos. Cada quien tenemos los nuestros. Solo tu sabes cuales son tus metas del día, del mes, del año, de tu vida.

Pero una vez los tengas definidos, organiza y prioriza en base a ellos.

secciones

Tengo la teoría que la vida se divide cómo en la figura de arriba. Este no será el post para hablar sobre el “cuadrito-de-la-vida-que-son-4-cuadrantes-y-en-el-centro-tu-persona”. Como podrán ver aun no le tengo un nombre a mi teoría, pero pronto lo tendrá. Les comentaba que este post no será donde se hable de él, ya haré un post para explicarlo y comentarlo, pero lo traigo a colación ya que en mi caso organizo y priorizo en base a estas 5 secciones de la vida. Depende de las circunstancias de cada persona, la edad, su entorno, el momento que esté viviendo, sus necesidades, etc. Se definirá a que sección le darás prioridad.

En mi caso, cuando comencé a administrar mejor mi tiempo tenía como prioridad:

  • Comenzar y llevar a cabo la maestría (Profesional)
  • Mejorar mi salud: bajar de peso, tener mejor condición física, reducir mis problemas de espalda, sentirme mejor físicamente (Yo)
  • Seguir posicionándome y conociendo mejor a mis clientes y prospectos en la oficina (Profesional)
  • Dedicar tiempo a actividades que disfruto, que las tenía algo abandonadas como escribir, leer, entre otras. (Yo – Hobbies)
  • Hacer algo nuevo (Yo-Hobbies-Profesional)
  • ….. entre otras

En base a los objetivos que me propuse a principios de año y en base a las prioridades que definí, comencé a realizar mi agenda diaria. Desde que lo hice de esta manera he cumplido y/o avanzando mis objetivos a una mayor velocidad que en los primeros meses del año donde no lo hacia así, si no simplemente me iba dejando llevar por la corriente y cuando me acordaba lo hacía.

“Define tus objetivos y prioriza en base a ellos” podrá sonar a consejo de libro de texto, pero realmente da resultados.

 

2) AGENDA Y LLEVA UN SEGUIMIENTO POR ESCRITO

A finales de cada año me entra una emoción por el comienzo de un año nuevo y, como casi todos, me fijo mis metas del año.  “Leeré 12 libros al año, bajaré de peso, subiré de puesto, viajaré, etc” algunos de los típicos que todos nos ponemos y también a veces algunos mas complejos “correré un maratón, abriré mi empresa, me aprenderé la letra de Mis ojos lloran por ti, etc” La intención siempre es buena, pero ¿la ejecución? No tanto. Conforme pasa el año los vas olvidando y cumples uno(s), otros los cumples de rebote, otros ni cerca y otros ni te acordabas que los habías objetivado.

“Lo que no se mide no se mejora” una frase que en me enseñaron en la Universidad. Por cierto, ¿enseñaran esas frases tan profundas en la carrera de Admon. Del Tiempo Libre?  (inserta emoji pensando)

Lleva una agenda de tus metas. Algo que puedas ver o consultar rápidamente. Que diario te recuerde cómo vas con el cumplimiento de tus objetivos.

Usa una agenda, una app, tus notas del cel, imprímelo y pégalo enseguida de tu cama, ¡como quieras! Pero de alguna forma tenlo presente. Que no solo sea tu voz interior quien te lo recuerde, si no también tengas ese recordatorio visual.

Y cada cierto tiempo actualízalo.

El ir cumpliendo tus metas te motiva y hace que le des un lugar diario, semanal, mensual o como gustes, a ellas y las consideres en la administración de tu tiempo.

Y cuando al final del año veas esa agenda con todos los objetivos en verde podrás decir: Me haces tanta falta, no lo puedo negar, No se como de mi vida te pudiste marchar, Arrancaste mi corazón como un trozo de papel……

3) RETATE

Recuerdo cuando comencé a practicar el tenis. En poco tiempo alcancé un nivel aceptable para alguien de recién ingreso al juego, pero de pronto me estanque en un nivel donde no mejoraba mucho mi juego. Me di cuenta que esto era porque siempre jugaba en la misma categoría, donde prácticamente la dificultad apenas empezaba en la semi final o en la final de los torneos.

Comencé a inscribirme en categorías más altas y a entrenar con jugadores mejores que yo. En un inicio perdía fácilmente o daba una batalla aceptable por un par de juegos. En un poco tiempo, mi nivel comenzó a incrementar en pasos agigantados ¿cómo? Si, como te lo imaginas, tomando esteroides.

El hecho de jugar contra jugadores mejores que yo, incrementó rápidamente mi nivel poniéndome a la par de ellos y por encima de algunos de ellos en un poco tiempo comparado con el que tenía estancado en el mismo nivel de juego por meses.

Todo se dio gracias a que me reté. En un inicio no era sencillo y claro que nada agradable el perder por tanto o perder en las primeras rondas del torneo, pero me fue muy gratificante cuando empezaba a jugarle de tu a tu a esos mismos jugadores que meses atrás veía tan difícil de alcanzar y ni se diga cuando llegue a ganarles a algunos de ellos.

Busca retos.

Mi amigo Willy, en el tema del fitness, lo mencionaba en su blog ( https://fitnessvitae.com/como-progresar-al-entrenar/ ): La única manera de mejorar tu cuerpo es con la sobrecarga progresiva. En pocas palabras y para cualquier ámbito: cada vez hacer un poquito más que la vez anterior.

Lee una página más, corre 1 minuto más, levántate 5 minutos más temprano, comete un taco menos, ahorra 50 pesos más, etc. Busca pequeñas acciones, pequeños cambios que te vayan retando y en menos de lo que te des cuenta estarás cumpliendo tu meta y a la par, adquiriendo nuevos retos.

 

4) NO SEAS TAN DURO CONTIGO MISMO

A la izquierda, pueden ver como lucía mi itinerario al iniciar el día, a la derecha pueden ver como lo mueve esa muchachota terminó. Como podrán ver, el itinerario del día se completó en su mayoría pero no logré escribir los 20 minutos que me había objetivado. Al final de ese día terminé tan cansado que el tiempo que había asignado para la lectura no lo pude cumplir y opté por dormirme sin antes haber leído y terminado ese capítulo que me había propuesto. ¿y saben cómo me sentí? Bien, me sentí bien. No hubo remordimientos. No alcance el 100% del itinerario, pero alcance gran parte de él. Tuve que alargar el tiempo en la oficina y eso hizo que los tiempos se me movieran un poco. Además, al final del día el cansancio me decía que algo había hecho bien, no era un cansancio en vano. Pero mas allá de eso, entendí la importancia del concepto de la Flexibilidad.

F L E X I B I L I D A D (entiéndase como: la que yo no tuve en mi clase de Yoga, léase post Ana María)

En el área de la administración del tiempo, yo definiría la flexibilidad como la capacidad de adaptarte a las situaciones que el día a día te presenta.

Cuantas veces no has llegado a la oficina con la mente bien en claro de lo que vas a hacer ese día.  No te has preparado ni el café y de pronto: ¡Aguayo! La copiadora se atascó, ¿qué hacemos? Y así de sencillo, tu plan que traías cuidadosamente estructurado se va a la basura.

Pero ¡no te estreses! no será la primera ni la última vez que suceda. Como diría Reyli Barba: barabarabara seei …aaaaa te creas… “así es la vida”. Siempre habrá sucesos, emergencias, oportunidades, etc. que cambien tus planes y ¡está bien! Acéptalas como lo que son, eventualidades que se presentarán en mayor o menor medida, pero que siempre estarán latentes a que se presenten, y cuando así sea, entiéndelas como tal.

Y muy importante: ¡¡¡NO TE DESANIMES!!!!

El no cumplir un 10% de tu agenda, tampoco te quita el haber cumplido el 90% de ella. Claro, todos aspiramos a la perfección y cumplir nuestros objetivos al 100% todos los días, pero mientras no tengamos el reloj del buen Bernardo (Centenialls tal vez no entiendan esta referencia) y podamos parar el tiempo, esto seguirá siendo así, es cuestión de entenderlo y estar bien con ello, y cuando suceda: se flexible y no seas tan duro contigo mismo.

 

5) ¡CUIDADO CON LA PROCRASTINACIÓN!

6:00 AM: PAM PAM PAM PAM (Sonido de alarma) ¡Snooze!

6:10 AM: PAM PAM PAM PAM ¡Segundo Snooze!

6:20 AM: PAM PAM PAM PAM Pequeña platica contigo mismo: mmm pues puedo hacer los 30 minutos de cardio en la tarde no?

Image-1.png

¡Apaga la alarma! pone una nueva para las 730 AM.

……Horas después…….

7:00 PM: ala madre estoy bien cansado, me hizo pedazos la chamba y todavía tengo que ir a correr. Pequeña platica contigo mismo: mmm pues mañana podría hacer una hora en vez de 30 minutos no? Si, mañana hago 60 minutos. ¡PROCRASTINA! (inserta meme de botón rojo que diga ¡procrastina!

11:00 pm: todavía no contestas (Centenialls esta referencia es para ustedes)

Procrastinar, suena como el apodo que le podrías dar a tu prima Cristina, aquella pubertilla precoz, tu prima la Precristy. A pesar de este bello juego de palabras, tristemente Procrastinar no es eso. Procrastinar, en palabras sencillas es: dejar para mañana lo que puedes hacer hoy. Dejar para mas tarde lo que pudieras hacer en este momento.

¿Cuántas veces no hemos sido el del ejemplo de la alarma? Te aseguro que algunas veces, como yo, has pasado por ahí. Lo peligroso de procrastinar es que se puede volver un mal hábito y un circulo vicioso en el cual simplemente vas aplazando tareas hasta que: o no las haces, o las haces mal, las haces con prisa o de mala gana.

¿Alguna vez aplazaste la portada del trabajo en equipo? Noo ¡claro que no! Aplazamos hacer el desarrollo del ensayo. ¿Alguna vez aplazaste ir por la tasa de café en la oficina? Noo, ¡Claro que no! Aplazamos limpiar nuestra bandeja de entrada. ¿Alguna vez aplazaste el payaso de rodeo en una boda? Noo ¡Claro que no! Aplazamos el mix de Margarita diosa de la cumbia.

Por lo general, tendemos a aplazar las tareas complicadas o las que nos causan flojera.

Recuerdo que cuando vivía solo, me dedicaba a procrastinar el ir a lavar la ropa. Era una tarea que odiaba, ya que no contaba con lavadora ni secadora en mi depa y tenía que ir a lavar a esos lugares comunales que salen en las películas donde encontrarás al amor de tu vida. En mi caso encontraba de todo en ese lugar, menos al amor de mi vida.  Todos los días me levantaba, veía el cesto de ropa sucia desbordándose y decía: ya, basta, hoy voy a ir. Pasaba el día y cualquier mínimo pretexto me hacia cambiar de opinión: ¿Cómo? ¿hoy juega el Atlas vs el Monarcas Morelia? No mames tengo que verlo. Y así todos los días.

Así pasaban los días hasta que mi entorno laboral me hizo abrir los ojos, me hizo ponerle un esta-tequito a mi procrastinación, y eso sucedió cuando me di cuenta que empezaba a incomodar a mis compañeros que fuera desnudo a la oficina.

La realidad es que los días me enojaba porque no encontraba la playera que me quería poner, el pantalón que estaba buscando, la camisola que tenía pensado, etc. Y ¿de quién era culpa? Nada mas y nada menos que mía. Ya que todo se encontraba sucio. Yo tenía la respuesta a mi enojo: deja de procrastinar y ve a lavar la ropa de una buena vez. Y así fue como agende “el día de lavado de ropa”. Todos los sábados por la mañana sabía que independientemente de lo que pasara iba a ir a lavar mi ropa. Era una tarea que no disfrutaba, que me daba flojera, pero que sabía tenía que hacer. La agendé de tal manera que la hiciera lo menos posible (1 vez por semana) pero lograba llevarla a cabo y la verdad es que lo hacia muy bien, en la lavandería me apodaban  “El Centrifugado Aguayo”.

Obviamente esto último es mentira, pero el punto es que lo hacia y cada que salía de la lavandería, me sentía orgulloso de haber ido, de no haber procrastinado y en mi ser, muy dentro de mi, me decía: bien hecho Centrifugado, bien hecho.

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Y si alguna tarea no la disfrutas o te da flojera pero es necesaria y/u obligatoria, agéndala de tal manera que la hagas lo menos posible pero le tengas un lugar específico el infierno para cumplirla y así dejarás de procrastinar, dejaras de sentir que le estás fallando a tu objetivo y cuando termines la tarea te sentirás bien, tanto, que te dirás a ti mismo: Bien hecho.

 

Como diría el buen Pepe Aguilar:

ya se está acabaaaaaaando este post ya se está acabaaaaaaando. Vamos a empezar… a terminar….

Pero no se me alboroten, la próxima semana continuamos con la parte 2, que ya va a empezar el Atlas vs Monarcas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s